HISTORIA DE UN CAMINO

ECOTURISMO: conocer para amar. Amar para RESPETAR

Esta es la historia del camino que unió nuestros destinos. El camino de Explora Natura. Una senda llena de iniciativas, logros, trabajo e ilusiones.

Hace justo tres años conocí a Antonio Pestana, Pes para los amigos. Andábamos hablando de nuestras cosas; siempre naturaleza, actividades, talleres, animales y niños. Tomando algo, Antonio sacó un papel, muy muy doblado, trabajado, antiguo y escrito a mano. Ésta, me dijo, es una idea que siempre ando queriendo poner en marcha y que plasmé en este papel hace bastante tiempo. Es una escuela de naturalistas. Una escuela de la que los niños puedan disfrutar en forma de aprendizaje ambiental divertido.  Lo leí, me lo explicó y mi reacción fue más que positiva. Esta es una idea que rondaba mi cabeza, aunque difusa, sin definir y sin concretar. Pero nada más conocerla, supe que era la idea que yo quería.

Entonces, empezamos a definir claros objetivos para llevarla a cabo. Antonio, me dijo que me llevaría a conocer a unos amigos a un sitio muy especial. Así conocí Posada La Niña Margarita, el lugar más mágico que he conocido. Este día en Posada, conocí a Silvia, Tano, Bárbara y Paco. Me contaron que esta idea no nace de la nada, sino que ellos también llevaban un camino recorrido, pues como asociación El Amonite, ya llevaban realizando de manera altruista talleres, actividades, formación y varias contribuciones de conservación, llevando por donde pudieran la pasión por el aprendizaje, el amor al entorno, el conocimiento de nuestra naturaleza y la cultura andaluza con su gastronomía, rico lenguaje y larga cultura e historia.

Una reunión llevó a otra y a otra y a otra; y éstas desembocaron en la puesta en marcha y realización de talleres de fotografía, inmersión lingüística, arte, ferias… Todo ello rodeado de un halo de ilusión, trabajo, quedadas y mucha, mucha amistad.

No quedó ahí la cosa, ya que en torno a este grupito de amigos se fueron generando más amistades y colaboradores. Enrique Triano gran especialista en etnobotánica, Marcos y ddddddd diseñadores gráficos, …… mucha más gente que ha ido aportando riqueza a nuestros proyectos.

Llegando el aumento de trabajo y la especialización en niños, hubo la necesidad de buscar unos monitores. Así contactamos con Carmen, Javi, Paulinha y Bernardo. Necesitábamos que fueran personas especiales, implicadas, formadas al máximo y con niveles destacados de algún conocimiento de los que nos ocupa.  Que fueran de confianza, responsables y que ya conociéramos por su experiencia laboral. Así llegaron a unirse al grupo Explora Natura la parte primordial de nuestra empresa. Aquellos que trabajan duro para que los niños pasen días geniales y aprendan algo significativo llevándose en su experiencia algo tan intenso como para que les haga tomar conciencia de sus propios actos y buenos hábitos desde el conocimiento del entorno.

Explora Natura encauzó sus propios y claros objetivos, desarrolló unos contenidos muy diferenciados al resto de las empresas, para poder ofrecer algo diferente e impactante a nivel educativo.

Todas estas actividades no paran de ser un bucle de retroalimentación, pues reinvertimos en Posada La Niña Margarita, ubicada en la Aldea de los Villares de Priego de Córdoba, para que sea un espacio diferente de conocimiento, creatividad, ingenio y desarrollo del talento. La Posada no sólo cuenta ya con alojamientos turísticos, sino que ha ido ampliando su razón social a Educación Ambiental, desarrollo de talleres culturales, programas de Inmersión Lingüística para grupos extranjeros, tours programados de Ecoturismo y Birdwatching, etc.

Dada nuestra ubicación, el centro de Andalucía, realizamos paquetes tanto culturales como de naturaleza por toda Andalucía.

Este es un ejemplo de cómo partiendo de una localización, creando sinergias, disfrutando con el trabajo y juntando a un equipo multidisciplinar, se puede conseguir el desarrollo de programas turísticos y de aprendizaje que revierten beneficios a las propias comarcas, pues cada vez atraemos a más clientes a la zona. Parte de nuestros beneficios son invertidos en programas de conservación de la zona geográfica que nos ocupa. Colaboramos en un Hacking o cría de lechuzas para su vida en libertas en la comarca de Cabra; con el aguilucho cenizo en la plataforma SOS Cenizo para la concienciación de los agricultores sobre la problemática de esta especie para la cría en España y colaboramos con la conservación de la avutarda en la finca de Ojuelos (Sevilla) desde la conservación de sus hábitat y el posicionamiento de puestos de observación y fotografía. EL propio turismo de observación de la avutarda revierte en la conservación de la misma.   Hablamos de turístico y aprendizaje porque para nosotros el ecoturismo parte de la idea de conocer, aprender y respetar los lugares que se visitan. Vivir una experiencia natural, gastronómica, cultural y experiencial con las gentes de los lugares recorridos para aprender modelos de vida sostenibles y respetuosos con nuestro entorno.

Desde entonces no hemos parado de trabajar, de desarrollar proyectos y de transmitir unos valores a las nuevas generaciones que podrán aportar su granito de arena al futuro de nuestro planeta, nuestra gestión y nuestras vidas y nuestros hijos.